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HAIKUS DE OTOÑO

Si alguna vez soñaste con una pasarela, estás de suerte. El incipiente otoño ha traído un manto que llega hasta la calle donde vives.

«Cientos de hojas en la acera adornan un día cualquiera. Desde la ventana puedes verlo. Los árboles han dejado de creer en su atuendo. Como un suicidio colectivo, las hojas han saltado al vacío. Después la gravedad ha hecho el resto».

Una lluvia de pétalos a granel adorna las tardes de octubre y las noches de noviembre. En el centro de la ciudad un atasco es testigo complaciente. El verano se ha rendido. Hace solo una semana que se fue, y casi nadie ya… se acuerda.Le dejo con los versos, ¡gracias por su visita!

Breve existencia

es un pétalo preso

de su belleza.

La luz bosteza

por despertar temprano

en el declive.

Luna otoñal

noche de tenues sombras

cauta mirada.

Hojas errantes

nostalgia en mi ventana

viento que agita.

El dulce otoño

se ha rendido a tus pies

llega el invierno.

Más haikus de autor

Si te quedaste con ganas de más, puedes probar en formato vídeo. Justo debajo te comparto una colección de versos exclusivos. Un pequeño regalo por tu atención.

Ahora es tu turno, ¿cómo te sientes cuando llega el otoño?

El comienzo de una estación es el inicio de una nueva etapa. Lo único permanente es el cambio. Cada final es una oportunidad para empezar otra vez. Seguro que tú, al igual que yo, tienes cosas que soltar. Así como el árbol deja caer sus pétalos… por estas fechas.¡Te leo y contesto abajo (👇) en los comentarios!

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Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Eva M. India

    En la tarde dorada,
    una mercería.
    Huele a libros nuevos.

    Esta es una de las imágenes que tengo asociadas al otoño expresada en un haikú.

    1. JFV

      Hola Eva,

      Gracias por aportar un comentario de la mejor forma posible, con un poema de tu factura. Ni que decir, que comparto contigo esa devoción por el «olor de los libros nuevos», aunque el perfume de los antiguos, tampoco se queda atrás.

      Otoño es una estación donde esa fragancia parece magnificarse.

      Hay cosas que la tecnología no puede, de momento, emular. Es como el sonido de una aguja de tocadiscos de época, sobre un vinilo de «jazz».

      Recibe el mejor de mis saludos!!!

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