Poema sobre el desierto

La belleza del desierto es solo comparable a la belleza de la existencia. Silenciosos, los grandes arenales son el mejor escenario para meditar sobre la vida y sobre su transcendencia. 

El texto que le comparto es solo una pequeña dedicatoria a tan magna obra de Dios. ¡Ojalá disfrute de su lectura!

Dunas de vida

Las mujeres embarazadas,
cuando se tumban en el desierto,
fingen ser dunas.

Cruzan el arenal,
los secretos que porta el viento.
Todas las paradojas se reconcilian
si te detienes a tiempo.
Por si acaso,
yo me quedo parado,
quieto.

El silencio,
como dicta la ley,
sigue callado.
Mi voz, gracias a su legado,
ya no adolece.

Boca arriba,
hay vientres tendidos,
más que rendidos
al devenir de su futuro.
Caprichos sobre la arena fina.
Vida dentro de la vida.

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Versos desérticos recitados

Ahora es momento de recitar. En el vídeo que le comparto damos paso a una versión del poema mucho más hipnótica.

Autor del contenido

Juan Fernández Vicente
Juan Fernández Vicente
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